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Serie

Moldeando el carácter de nuestros hijos a la manera de Dios

Por Pastor Sugel Michelén

5 partes publicadas190 min en total
Clase 15 ene 199236 min

La urgente necesidad de moldear el carácter de nuestros hijos

Primer sermón de la serie del Pastor Sugel Michelén sobre la crianza bíblica. Nuestros hijos necesitan desesperadamente ser moldeados: tres razones bíblicas para tomar en serio esta tarea —el pecado en sus corazones, la efectividad de la corrección paterna y los trágicos resultados de descuidar este deber—.

Clase 212 ene 199241 min

Es responsabilidad personal de los padres moldear el carácter de sus hijos

Segundo sermón de la serie del Pastor Sugel Michelén sobre la crianza bíblica. La instrucción del carácter de los hijos no es delegable: es responsabilidad personal del padre y la madre, sustentada en cuatro textos del libro de Proverbios y tres del Nuevo Testamento. Dios da no solo el mandamiento sino también su gracia para cumplirlo.

Clase 319 ene 199238 min

Tres consideraciones sobre la responsabilidad personal de los padres en la crianza

Tercer sermón de la serie del Pastor Sugel Michelén sobre la crianza bíblica. Tres consideraciones prácticas para no desbalancearse: moldear el carácter no es toda la responsabilidad paterna; los padres no logran solos esta tarea; y debemos comenzar a moldear desde edad muy temprana.

Clase 426 ene 199240 min

El ejemplo de los padres ejerce una enorme influencia en la vida de los hijos

Cuarto sermón de la serie del Pastor Sugel Michelén sobre la crianza bíblica. La tercera presuposición fundamental: en la tarea de moldear el carácter de los hijos, el ejemplo de los padres ejerce una enorme influencia. Lo que somos pesa más que lo que decimos.

Clase 52 feb 199235 min

Cultivando un saludable entendimiento de sí mismos

Quinto sermón de la serie del Pastor Sugel Michelén sobre la crianza bíblica. Tras establecer el fundamento, Sugel comienza a levantar el edificio con el primer gran bloque: la meta. Hacer de nuestros hijos buenos ciudadanos de dos reinos —del reino terrenal y del Reino de Dios— comienza por ayudarles a poner el yo en su justo lugar.